lunes, 10 de enero de 2011

(1/2) La Sexualidad Femenina





"En lo que alcanzo a ver, creo que las mujeres hemos empezado a tomar en nuestras manos la recuperación de la maternidad. Nuestros hermanos nos ayudan, Nuevos arturos se tatúan serpientes en las muñecas y se niegan a bajar el estandarte del dragón. Y aunque la transición sea lenta, y la Santa Inquisición todavía queme algunas brujas, ni Hércules ni Perseo; ni San Jorge, ni San Patricio, ni la Virgen María ni el Arcángel San Miguel podrán volver a aplastar la serpiente, al menos de una manera tan tajante y tan definitiva como en los comienzos. La conquista de la cuota de dignidad alcanzada por el feminismo es irreversible; y la in-dignación nos ha permitido tocar fondo en nuestro cuerpo, despertar sus pulsiones y su líbido, recuperar la fuerza del deseo materno. El deseo materno nos impide mantener los ojos cerrados, porque necesitamos un mundo habitable para nuestros hijos e hijas" Casilda Rodrigáñez

Sexualidad femenina, un tema espinoso y tan lleno de tabúes para muchos, he tenido que experimentar la maternidad con su volcán de hormonas y endorfinas para comprender que es lo que realmente involucra y porqué desde la antiguedad se le ha temido tanto, se le ha combatido y se le ha demonizado, hoy podemos rastrearlo mediante tantos mitos sobre serpientes y dragones que en muchas culturas del mundo se han generado.
Esta SERPIENTE en realidad representa la “verdadera SEXUALIDAD FEMENINA" pero se la ha distorsionado en el tiempo basado en numerosos libros llamados "sagrados" y en muchas teorias, modernas y antiguas, todas ellas al parecer con mucho desconocimiento y enfocadas a distorsionar su interpretación.

En latinoamérica el año reciente que pasó en uno de los canales de la media oficial, de los mas respetados por la mayoría History Channel se programó toda una semana de presentación de la serie “La lucha de los dioses”, mitos para nosotros una realidad para los antiguos, es impresionante ver la constatación, por ejemplo, como los mitos con 'serpientes', 'dragones” simbolizados para el mal, surgen justamente con mucha fuerza con la muerte o desaparición de las llamadas 'culturas paganas' y con la propagación del 'cristianismo' por europa y por el mundo, es muy remarcable este hecho, pues justamente cuando muere la 'serpiente o dragón' nace con mucha fuerza una de las sociedades o instituciones religiosas más predominantes en el mundo.

La verdadera sexualidad de la mujer, no es la misma que la sexualidad masculina, involucra muchísimo más que la reproducción y las relaciones coitales. Cada vez con mas fuerza está ya saliendo a la luz esta verdad incómoda, que el PARTO ES UN ACTO SEXUAL, y que es posible un PARTO ORGASMICO (A), tirando por el piso la maldición divina "parirás con dolor". El parto es parte de la sexualidad femenina y la MATERNIDAD es una etapa de la vida sexual de la mujer con su simbionte: la criatura humana. Esta etapa es la más importante, si se la vive plenamente: es la más sublime, más sacudidora, mas dichosa que una mujer pueda experimentar; pero en las condiciones y el entorno en el cual la desarrollamos actualmente -una estructura social represora de los deseos maternos y de la criatura- muchas veces no permite que se perciba de ese modo sino en muchos casos todo lo contrario.
Para las mujeres que hemos experimentado un poco de esa verdadera sexualidad femenina en nosotras, la impronta con el parto natural, la lactancia, la simbiosis con la criatura podemos comprender muy bien lo que nuestra sociedad de dominación -patriarcado (derecho del padre)- ha hecho y está haciendo con la humanidad. Podemos también comprender que mientras haya vida esa sexualidad distorsionada, reprimida, olvidada seguirá ahí latiendo, pues "en la sombra de la cultura el vientre todavía palpita"(B).

Comparto este extraordinario artículo sobre la Sexualidad de la Mujer, un resumen de lo que implica realmente fuera de los antifaces y velos que se le ha puesto, para los que deseen mas detalles y profundizar el tema sugiero remitirse a la obra de Casilda Rodrigáñez.

Marisol Paredes

La Sexualidad de la mujer

Por Casilda Rodrigáñez y Ana Cachafeiro

A lo largo de unos años nos hemos ido encontrando con una serie de datos que, en principio, casi no llaman la atención ni sugieren nada; son datos sueltos, que en su desconexión no resultan significativos; son como las piezas de un puzzle que, de algún modo, han quedado almacenadas en algún lugar de nuestra conciencia a la espera de ocupar su puesto en la resolución del puzzle.

a) Para Masters &Johnsons [1], las contracciones uterinas son una componente esencial en todo orgasmo femenino. Marise de Choisy [2] va más lejos al afirmar que éste... tiene su orígen en el cuello del útero. Y que si los psicoanalistas, desde hace tiempo, vienen confundiendo el orgasmo cérvico-uterino con el orgasmo vaginal, no es sólo debido al narcisismo masculino, ni tampoco sólo a la ignorancia femenina, sino también porque las cérvico-uterinas no frecuentan nuestras consultas.

b) Bartolomé de las Casas [3] y otros viajeros del siglo XVI han escrito que las mujeres de las poblaciones que habían encontrado en zonas del planeta desconectadas de nuestra civilización parían sin dolor.

c) Histeria viene de 'histeron', es decir, de 'útero'. En la antigua Grecia se creia que las enfermedades nerviosas o 'histéricas' de las mujeres eran debidas a que el útero sufría un desplazamiento hacia arriba. Platón y otros [4] hablan del 'vientre errante' de la mujer, de un 'animal dentro del animal'.

d) El útero aparece sistemática y cuantiosamente reproducido en la cultura que ahora se esta desenterrando de la llamada Antigua Europa, datada entre el 6,500 y el 3,500 a.c. [5]. En aquel mundo simbólico, el útero era aquello cuyo latido significa la vida; algo análogo a lo que en nuestro mundo simbólico significa el corazón: el amor y la vida.

La arqueología está obteniendo datos sorprendentes y reveladores de aquella civilización. Con esta información se vuelve evidente que lo que relata el Génesis (datado precisamente hacia el 3000 a.c.) no es la creación de la naturaleza humana, sino las condiciones de un nuevo modo de convivencia y de ser humano que se imponen contra otras, y que incluyen el parto con dolor, la transformación del 'hysteron' en 'histeria'. De hecho, el Génesis habla de un Paraíso del que fueron expulsados nuestros primeros progenitores; es decir, que aunque lo de 'primeros' da pie a pensar que desde el principio esa fue nuestra condición, no pudieron omitir la existencia de otro mundo anterior al actual. ¿Por qué si no inventar la historia de un Paraíso, de una serpiente-demonio, de un Árbol del conocimiento del bien y del mal cuya accesibilidad queda también prohibida con la expulsión del Paraíso?

e) La oxitocina, que se utiliza como oxitóxico, como dilatador del útero en la Medicina, se empleaba en las orgías eleusíacas por medio del hongo del cornezuelo de centeno. La misma química, una aplicada en el parto con dolor forzado, la otra como afrodisíaco. La misma hormona -la oxitocina- que está presente en el parto para dilatar el cuello uterino es también la hormona del orgasmo, que por ello se la conoce como la hormona 'del amor'[6]

f) En los partos actuales existen casos de partos orgásmicos (B video ). Y según los que lo han estudiado, como Serrano Vicens, Merelo -Barberá y el Dr. Schebat del Hospital Universitario de Paris, son mas frecuentes de lo que se cree.[7]

g) Dentro de la práctica de partos 'alternativos' o humanistas existe la constatación de Michel Odent [8] de que cuanto menos se interfiera, cuanto menos se provoque el neocortex de la mujer, haciéndola prestar atención (racional) a conversaciones, y cuanto más desinhibido permanezca el cerebro ancestral, más fácil resulta el parto. La mujer no puede estar en ese estado si no está en ese clima de confianza y de cierta intimidad.

Casos de recuperación de una cierta sensibilidad uterina

Lo que acabo de retener nuestra atención sobre este tema, fueron los testimonios de unas mujeres que habían recuperado una cierta sensibilidad uterina, tras la lectura del libro de Merelo-Barberá, en el que afirma que la mujer se socializa en la ruptura psicosomática entre la conciencia y el útero. Esta percepción o sensibilidad, aunque difícil de traducir en palabras, fué descrita así:

En el momento del orgasmo habían empezado a percibir, en el centro y en el interior de la cavidad pélvica, como una ameba que se retrae y que se expande rítmicamente con cada oleada de placer. Podía también asimilarse al latido de un corazón, aunque más lento, o al latido del cuerpo de una rana [9]. En el momento en que termina el movimiento de retraimiento y comienza la expansión, podían empujar y amplificar la onda expansiva, lo mismo que en las contracciones de la fase expulsiva del parto, o al defecar, cuando 'viene las ganas' como normalmente se dice. Al ampliar la onda expansiva del latido, se amplifica al mismo tiempo la contracción uterina y la ola de placer.

Esto supuso un cambio en el modo de percibir sus cuerpos y en su sexualidad. El simple hecho de dirigir la atención/pensamiento al útero produce excitación y placer ubicados en las paredes del útero y en los pechos.
Otra amiga nos comentaba que entre la tercera y la octava semana de un embarazo, que podría calificar de pre-orgásmico. Lo relacionaba con el concepto de 'gravidez', de sentir la matriz pesada, hinchada, presionando el suelo de la cavidad pélvica.

Contrastados estos testimonios con Juan Merelo-Barberá, este afirma que el útero efectivamente comienza a palpitar como un corazón desde el momento en que la mujer se excita sexualmente; a palpitar y a descender. Afirma que el cuello uterino se hace incluso visible desde el exterior a simple vista en estado de excitación fuerte. Por eso en la Antiguedad la mujer frígida era aquella cuyo útero no podía moverse y descender. Luego se invierte la valoración: la mujer cuyo útero se mueve como un pez es una mujer lasciva y pecaminosa; la del 'vientre errante', la del 'animal dentro del animal'; la que no está castrada ni sometida al varón.

La Fisiología del parto
Un animal crece a partir de una sola célula, un zigoto que crece hasta hacerse un embrión. Este proceso requiere una protección especial, porque el zigoto/embrión no puede dársela a si mismo. Las especies animales que no se dotaron de una protección adecuada, no prosperaron. Una vez más, una forma de simbiosis entre dos seres vivos resuelve el problema de la consevación y regeneración de la vida. Los huevos de las aves tienen una protección, una cáscara de calcio que no puede ser más dura y proteger más de lo que hace, porque, dado que se trata de una estructura ovoidea herméticamente cerrada, el embrión mismo tiene que poder romperla cuando llega a término:esto, la salida, determina su fragilidad. El invento de los mamíferos es sorprendente, como todo o casi todo en la evolución de las formas de vida. La madre guarda dentro de si el óvulo fecundado en lugar de expulsarlo y lo protege al tiempo que se protege a si misma, con su movilidad, su propia nutrición, etc. Pero debe resolver la contradicción entre la consistencia de la envoltura protectora y la salida del embrión de dicha envoltura en su debido momento. La contradicción la resuelve el tejido muscular: fuerte y a la vez elástico y flexible, conectado con el sistema nervioso involuntario y el voluntario. Aquello que nuestro organismo debe ejecutar sistemáticamente (el bombeo de la sangre, la respiración, la digestión cuando llega alimento al estómago) se realiza automáticamente por el sistema nervioso involuntario; pero aquello que sólo se realiza en momentos determinados, como correr para cazar, coger un fruto de un árbol, requiere la actuación del sistema nervioso voluntario, seguramente siempre en conexión con el sistema nervioso involuntario: los engranajes neuromusculares realizan su cometido a la perfección.

Entonces intervienen los sentidos: la percepción sensorial indica cuándo el sistema nerviosos voluntario debe ponerse en marcha. Los sentidos en su origen, antes del desarrollo cultural que los recrea están al servicio de la conservación de la vida; el gusto, la vista, el oído, el tacto, el apetito, etc. El deseo sexual, al igual que el deseo de comer, tiene ese origen.

La reproducción en los mamíferos tiene involucrada una sensibilidad especial, una inducción de tipo sensitivo que pone en marcha un sistema de producción de hormonas (la oxitocina del orgasmo y del parto es una de ellas) para realizar las funciones sexuales reproductivas. Esta inducción sensitiva es lo que llamamos instinto, o en los humanos, deseo sexual. Por ejemplo, las cerdas solo eyaculan leche de sus mamas cuando son estimuladas por la succión del lechón. No es una producción contínua, sino una serie de eyaculaciones sucesivas a la estimulación. Si alguien entra en la cochiquera y distrae a la cerda, deja de hacerlo. Hemos visto parir a una gata varios gatitos. Cuando terminaba de lamer la bolsa y de comerse la placenta de un gatito, reactivaba las contracciones para expulsar al siguiente. Como si pudiese controlar de modo voluntarios las contracciones uterinas.

Unos versos mesopotámicos del tercer milenio a.c. [10] nos dan a entender que los humanos de los tiempos en los que las mujeres parian sin dolor, tenían también el útero inervado en el sistema nervioso voluntario:
Ninhursaga, única y grandiosa, contrae la matriz; Nintur, que es una gran madre desencadena el parto.

¿Que mejor invento podría hacerse para tener seguro al embrión y para que salga cuando llegue a término, que la fuerte, dúctil y elástica bolsa uterina, con su cuello que cierra firmemente y es a la vez capaz de abrirse? En este contexto situamos las contracciones uterinas para dilatar el cuello. Ahora bien, no es lo mismo mover un músculo contracturado, rígido, que está medio atrofiado por no ser usado, que mover un músculo distendido y que es utilizado habitualmente. Actualmente parimos con un útero rígido, sin elasticidad, medio atrofiado y sin que el deseo estimule la producción de oxitocina. Por eso duelen también las reglas.

La sexualidad en la que nos educan es la sexualidad de un cuerpo despiezado, escindido en 'cuerpo' y alma [11]. Lo que llamamos 'cuerpo' es en realidad el subproducto de un cuerpo despiezado y en buena medida desvitalizado. La clave de esta escisión es la "ruptura" psicosomática entre la conciencia y el útero", como dice J.Merelo Barberá.

El 'cuerpo' que las mujeres creemos que tenemos, es un cuerpo al que le ha sido arrebatado el órgano central de sus sistema erógeno; es un cuerpo sin útero, con un sistema erógeno que comprende sólo vagina y clítoris.

Y todo esto, establecido por la Ciencia; porque cuando la sexualidad fue abordada 'cientificamente' en el siglo pasado, la sexualidad femenina que se definió fué la de un cuerpo castrado, devastado, despiezado; sometido y explotado: una sexualidad falocrátrica, vaginal y/o clitoridiana. Aunque algunos llegaron a reconocer que había algo 'indefinido' en la sexualidad de la mujer (Groddeck), que era un 'continente' negro' inexplorado y desconocido (Freud al final de su ida, Lacan) ¡y tan desconocido!

¿Y que ocurre realmente con la verdadera líbido y anhelo de la mujer? El deseo se reprime, se sublima en amores románticos y espirituales, se manipula y finalmente, lo que queda después de toda esta descomposición, se orienta hacia el falo, dejando un rastro de enfermedades psicosomáticas que prueban la quiebra de la autorregulación de la vida: partos traumáticos, histerias, depresiones post-parto, falta de leche, dolores menstruales, etc.

Pensemos en nuestro útero inexistente; en nuestro tejido muscular uterino. Y pensemos en que si una simple inmovilización durante algún tiempo por una escayola requiere después ejercicios de rehabilitación para que el tejido muscular se recupere, ¿que sería por ejemplo, de un brazo que hubiese permanecido inmovilizado durante toda la vida porque no sabíamos que teníamos ese brazo ni para que servía? Y si quisiéramos utilizarlo, nos encontraríamos con unos músculos que habrían perdido su elasticidad, rígidos y contracturados. Y como todo el mundo sabe lo que duele un calambre, podemos entonces entender los dolores de la dilatación del cuello uterino en nuestra sociedad [12]. Es significativo que en el Génesis se diga "parirás con dolor", como algo nuevo que iba a ser y que antes no era.

Todavía hay una observación más sobre la fisiología del parto en la especie humana:

Al adquirir la posición erecta, el plano de inclinación del útero se hace casi vertical, quedando el orificio de salida hacia abajo, sometido a la fuerza de la gravedad. Esto supone/requiere un perfeccionamiento del dispositivo de cierre y apertura del útero, un cierre más fuerte para sujetar 9 u 11 Kg, de peso contra la fuerza de la gravedad. Y el dispositivo de cierre y apertura del útero no es otra cosa que el cuello, cuya relajación total deja una abertura de hasta 10 cm. de diámetro. Por eso el "orígen del auténtico orgasmo femenino está en el cuello del útero". Nuestra opinión, contrastada con Merelo-Barberá, es que el orgasmo fue el invento evolutivo para accionar el dispositivo de apertura del útero.

Esto da coherencia a los datos inconexos del punto 1ro, y permite acercarnos al modo de vida que expresa la simbología de la cultura pre-patriarcal: explica el paso del útero al corazón, del hysteron a la histeria, de la serpiente como símbolo del bien a la serpiente como el símbolo del mal [13].
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[1] Masters, W. y Johnsons, V.Humana Sexual Reponse. Intermédica, México, 1978.
[2] Choisy, M. La guerre des sexes. Publications Premièrs, 1970, Pág 45-47.
[3] De las Casas, Bartolomé. historia de las Indias. Fondo de Cultura Económica, México, 1986 (1ra publicación 1552)
[4] Ver, por ejemplo, lo que se dicen en: Anderson, B.S. y Zinsser, J.P. Historia de las mujeres: una historia propia. Critica, Barcelona, 1991.
[5] Ver obra de Marija Gimbutas, que ha hecho un estudio al respecto en base a varios miles de piezas decoradas y talladas: The Language of Goddness. Harper-Collins, 1991 (1ra publicación 1989).
[6] Sendón de León, V. Más allá de Itaca. Icaria, Barcelona, 1988. Y también: Hoffman, A.LSD, cómo descubri el ácido y qué pasó después en el mundo. Gedisa, Barcelona, 1991 (1ra publicación en alemán, 1979)
[7] Citados en: Merelo-Barberá, J.Parirás con placer. Kairós, Barcelona, 1980
[8] Odent, M. El bebé es un mamífero, Mandala, Madrid, 1990
[9] En algunas culturas pre-colombinas, como la Tairona (de la actual Colombia), la rana era el símbolo del útero. Museo del Oro en Santa Fé de Bogotá.
[10] Jacobsen, Thorkild. The Treasures of Darkness, Yale Univ. Press, 1976. Pág. 108.
[11] Decía Jesús Inbáñez que "el alma es una compensación imaginaria del cuerpo realmente despiezado". De la familia al grupo: del grupo al bucle en el arbol familiar. Ponencia en la Universidad Menéndez y Pelayo, 1983.
[12] Después de escrito este artículo, leemos en el último libro de Frédérick Leboyer, El parto: crónica de un viaje, lo siguiente: "¿Qué hace sufrir a la mujer que da a luz?..la mujer sufre debido a las contracciones...unas contracciones que no acaban nunca y que hacen un daño atroz, ¿pero son calambres!, todo lo contrario de las 'contracciones adecuadas'. ¿Que es un calambre? Una contracción que no cesa, que se crispa y se niega soltar a su presa, y por lo tanto, no 'afloja su garra' para transformarse en su contrario: la relajación en la que normalmente desemboca. En otras palabras, lo que hasta ahora se había tomado por contracciones 'adecuadas' eran contracciones altamente patológicas y de la peor calidad. ¿Que sorpresa! ¿Qué revolución en ciernes!" Págs. 244-246. Subrayados nuestros.
[13] Una descripción más pormenorizada del parto y de la lactancia, como proceos psicosomáticos y de las interferencias sociales y médicas que organizan la maldición divina de parir con dolor, puede leerse en el artículo "Matricidio y estado terapéutico", en la Revista Archipiélago nro 25.
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Fuente: Revista Ekintza Zuzena: La sexualidad de la mujer
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Notas:

[A] Hoy ya está saliendo a la luz hasta en medios oficiales esto que parecía un gran secreto, algo utópico, o algo imposible sobre el parto, recomiendo ver este video de PARTO ORGÁSMICO
(http://www.youtube.com/watch?v=1b374qIk5QE)

Recomiendo también ver este valiente y extraordinario documental Orgasmic Birth: PARTO ORGASMICO:

"Mujeres de la tierra recuperen su parto".

"La naturaleza sensual y sexual del parto no puede negarse".

"Fuimos hechas para tener bebés no entregues tu cuerpo a la medicina".

"Es una experiencia muy sensual, muchas mujeres tienen orgasmos cuando se dan las condiciones adecuadas".
"Es lo mejor del orgasmo, tu sabes lo mejor del orgasmo es esa profunda intimidad, es ese momento de conexión, ese sentimiento exquisito de estremecerse y temblar".
(http://www.youtube.com/watch?v=s8s2gYw9QhM)

(C) Frase de Casilda Rodrigáñez que siempre la llevo conmigo

(2/2) La Sexualidad Femenina


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1 comentario:

Tattwamaya dijo...

¡Interesante! creo oportuno aportar algo desde la perspectiva del Yoga, o Tantra, en relación al cuello del útero, y más concretamente al cérvix, donde reside Mooladhara Chakra, el chakra raíz. Ahí yace, durmiente, una fuente de energía muy poderosa, kundalini (simbolizada como una serpiente enroscada...). Para estimularlo, una práctica muy conocida se basa en contraer este punto ("bombear" esta energía hacia arriba). Saludos. Tattwamaya.